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2 de julio de 2020

Recomiendan controlar el tiempo en que los niños usan celulares y televisores durante la pandemia

Desarrollar herramientas para sobrellevar el aislamiento en el hogar, en especial, cuando hay niñas o niños pequeños, es todo un desafío debido la limitaciones de espacio y las diversas medidas de seguridad que buscan evitar el aumento de casos coronavirus.

Pamela Toledo Monsálvez, psicóloga del Programa Salud Mental del Hospital Santa Isabel, explica que ante todo los adultos que están al cuidado de niños o niñas deben acogerlos y comprender que sentir angustia y tener cambios de comportamiento, alteraciones en el sueño o de apetito es totalmente normal.

“Lo recomendado es no perder la mirada de equipo al interior de la familia y no dejar de visualizar lo que los más chicos pueden estar sintiendo, pues el actual contexto demanda contención y apoyo constante”, señala.

A partir de las clases virtuales, las guías de trabajo y las actividades que regularmente se hacían en un aula a cargo de profesionales, el panorama en los hogares se hace más complejo por la necesidad de cumplir con todas las responsabilidades, según explica la psicóloga, lo recomendado es mantener la rutinas pero con un mayor sentido de flexibilidad pues es necesario que toda la familia también se vaya adaptando.

“Donde hay que tener un mayor control es el tiempo que los niños pasan frente a una pantalla como un televisor o teléfono móvil, pues se piensa que esto relaja, pero por el contrario aumenta la tensión y puede ocasionar alteraciones del sueño”, comenta Toledo.

El uso del tiempo durante el aislamiento puede ser también una oportunidad de aprender autonomía y desarrollar nuevas habilidades a través del juego o tareas pensadas para cada edad, explica Claudia Offerman Martínez, educadora de párvulos de la sala cuna “Ayiwun Ruka” del hospital de Lebu.

“Hay diversos juegos que se pueden hacer en el hogar, junto con actividades artísticas como pintar en papeles de gran tamaño o cocinar en compañía de los padres cosas sencillas que no necesiten cocción como una ensalada de fruta, es algo que los niños disfrutan mucho”, finaliza la profesional.